#1 Reconectá estilo e identidad

Querida lectora,

Siempre digo que descubrir tu estilo es el primer paso para lograr tus mejores looks. El segundo, obviamente, es conocer tu paleta de colores.

Muchas mujeres creen que no tienen un estilo, pero no es así. Aunque no estés segura de lo que te gusta, definitivamente sabés qué cosas no te pondrías. Todas tenemos un estilo, porque tenemos una personalidad y algo que decir. Quizás ya está bien representado en tu ropa, o tal vez todavía es un estilo deseado que por algún motivo no lograste reflejar.

Lo que también suele costar es reencontrarnos, sobre todo cuando quedamos ancladas en versiones pasadas que ya no nos identifican. Cambiar de estilo puede sentirse como dejar ir una etapa de nuestra vida. Aceptá la nostalgia, pero pensá también que el cambio trae liberación.

Si estás comenzando este camino de redescubrimiento, te dejo 4 ideas que te pueden ayudar:

1) No descartes todo lo que tenés

Cada prenda cuenta algo de vos, incluso lo que ya no sos. Analizá tu placard: ¿qué conservás por costumbre, por miedo, por inercia? Organizate y definí qué merece quedarse y qué ya no habla de tu YO actual.

2) Disfrutá el proceso

Aunque pudiéramos vaciar el armario y comprar todo de nuevo, ¿por qué lo haríamos de forma tan brusca?
Debés tener conciencia de cada nueva prenda y disfrutarla. De lo contrario, vas a volver a acumular ropa que no te representa. Si hubo movimientos en tu vida que están determinando el cambio de estilo, posiblemente se vienen gestando de forma gradual. Necesitás procesar esto también en tu estilo. Permitite vivirlo sin apuro ni presión.

3) Antes de comprar, planificá

Hacé el test de estilo. Armá tus tableros de inspiración. Preguntate qué querés contar hoy, y tené en cuenta que el estilo es identidad dinámica. Se escucha, se ajusta, se actualiza.

4) Un gesto simbólico

Regalate una prenda que te represente hoy, aunque no se parezca a nada que ya tengas. Probala como si fuera una nueva piel. Si se siente natural, seguí por ahí.

Recordá: tu estilo pasado fue perfecto para esa versión tuya. Si hoy ya no te representa, es señal de que creciste y cambiaste.
No estás perdida. Te estás reencontrando.

Gracias por estar aquí.

Con cariño,

An Gelmini

¿Te gustó esta carta?
Recibí una nueva cada semana, directo en tu mail.

Suscribite gratis

Si te gustó compartí o dejame tu like

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
Scroll al inicio